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Unos
lo ofrecen para diferenciarse. Para otros es
un canal de ventas más.Y algunos lo usan
para no perder clientes.
Por
Mayra Castillo
Revise
la puerta de su refrigeradora. ¿Cuántos
imanes con números de teléfono sostienen
sus facturas? ¿Recuerda cuál fue el
reparto más eficiente? ¿El pollo a la
brasa, la medicina o el gas? ¿El peor, el más
lento, el más caro? Claro que se acuerda.
Detrás de una pizza caliente y un arreglo
floral, hay algo más que queso y rosas. Hay
un servicio que ahorra tiempo y dinero al
cliente pero que, además, esconde un
trabajo logístico para brindar la misma
calidad en la tienda y en la puerta de su
casa.
¿Cualquier
negocio puede ofrecer un servicio de
delivery? Para José Carreras, consultor de
Factor X Soluciones, sí. Porque ninguna
empresa debe perder clientes en una bodega,
en el banco o en la farmacia. "Aunque
si hay mucho tráfico, corre el riesgo de
perderlos", asegura. Para empezar,
bastará con una línea telefónica, un
programa de Excel, capacitar a dos
telefonistas y a dos repartidores.
"Como servicio de valor agregado, el
cliente debe sentirse especial y eso lo
brinda la persona que atiende", agrega.
El
multishop Arakaki ofrece un servicio con
similares características en San Isidro y
parte de Miraflores. En 1995, al año de
inaugurar el local, Maritza Arakaki notó
que, para crecer, había que buscar a la
clientela en su casa. "Estamos entre
dos colegios, pero nuestros principales
consumidores son amas de casa y
empleadas", sostiene. Al día, recibe
100 llamadas en promedio. Si bien su
clientela es fiel, la llegada de los
supermercados a su barrio ha sido un golpe
duro para el volumen de compras diarias. Con
seis bicicletas propias, Arakaki cree que le
convendría más que sus empleados fueran
dueños de sus vehículos. "Las
maltratan, así que contratamos una persona
cada 15 días para que las repare y, como
son de carga, las cámaras no se deben
parchar sino cambiar", afirma.
Si
el asunto es tan problemático y costoso, ¿por
qué seguir ofreciéndolo? Arakaki sabe que
perderían su legión de consumidores porque
otras bodegas aprovecharían el vacío.
Aunque pueda sonar improvisado, es una muy
buena razón para seguir adelante. "Si
el mercado no ofrece delivery, al negocio le
sirve para captar clientes. Pero si ya
existe, será un método de retención",
diferencia Carreras.
Tal
es el caso de las farmacias Hollywood. Su
delivery surge en el 2000, cuando tenían
seis locales. "Las otras cadenas ya
ofrecían lo mismo", recuerda Ignacio
Aragaki, gerente de la compañía. No
obstante, el éxito de Farmacias Hollywood
(que ahora cuenta con 16 locales) combinó
el delivery con las promociones y ofertas.
Por ejemplo, en horas punta (de 9 a 12 m. y
de 6 a 10 p.m.) la telefonista ofrece al
cliente un premio (merchandising) si
traslada su pedido a horas muertas. Claro,
siempre y cuando no se trate de una
urgencia. Se ha establecido un monto mínimo
de S/.10 por envío que, en general, se hace
en moto. Si el volumen es mayor, se usa un
auto. Los 22 choferes fueron contratados con
moto incluida y solo se dedican a esa labor.
Por día, pueden recibir entre 300 y 500
llamadas telefónicas. "El caso de las
farmacias con delivery es predecible porque
el hecho de no salir de casa cuando uno está
enfermo es obvio", confirma Carreras.
LOS
COSTOS
Si
el caso de la bodega no resulta tan exitoso
es porque ha asumido gastos que no se
recuperan con el volumen de compras diarias.
Para Leovigildo Pereyra, profesor del Área
Académica de Márketing de Centrum, hacer
una estructura de costos es básico. O
esperamos una retribución económica
inmediata o la transformamos en fidelización.
"Como todo período de prueba, se le
debe dar de 3 a 4 meses de vida, para saber
si se debe invertir en sistemas informáticos,
en más teléfonos y en personal para los
envíos", concluye.
Sin
embargo, existen rubros donde el delivery
pone a prueba estos factores hasta el límite.
Es el caso de las comidas rápidas (pizzas,
pollos o hamburguesas) cuyo proceso de
elaboración está claramente estandarizado
en la cocina. No obstante, el caso de D'nnos
Pizza es ajeno y contrario: reparte pizzas
gourmet y su inversión se enfocó, desde el
inicio, al reparto a domicilio. "A la
fecha tenemos 12 locales con más de 10
mesas, pero el reparto a domicilio sigue
reportando el 50% de las ganancias",
asegura Henry Yanjijove, gerente comercial.
El
circuito es simple para los nuevos clientes:
el teléfono de D'innos está en las Páginas
Amarillas, al lado del web site ( www.pizza.com
). Allí está la carta en detalle, lo que
permite al cliente hacer su solicitud sin
perder tiempo preguntando por los
ingredientes de cada combinación. La web
también permite hacer compras con tarjeta
de crédito. La central telefónica toma los
pedidos (casi 500 llamadas al día) y los
deriva por distritos. "El sistema
informático guarda los datos del cliente y
los recupera con cada nuevo pedido, así esté
en otro distrito", agrega Yanjijove.
La
fidelización proviene de recordar fácilmente
un número de teléfono pero, en el caso de
D'innos, por no colocar la rapidez del envío
por encima de la calidad. Muchas pizzerías
regalan su producto si tarda más de 30
minutos en llegar a su destino. "Es un
riesgo porque hace que los motorizados
falten a las señales de tránsito y apura
los procesos de cocción que dan un sabor rústico
a nuestra pizza. Definitivamente, no es
nuestra opción".
DE
BULTOS Y VOLÚMENES
Esta
vez no hablamos de cientos de pedidos
diarios. Nos referimos a esos productos que,
por su tamaño, son ideales para el servicio
del delivery. En el Perfil del Ama de Casa
del 2005 (Apoyo Opinión y Mercado), el
delivery del gas no es el más popular, pero
sus características lo convierten en un
producto ideal al que nos hemos habituado
casi sin darnos cuenta. Igual está
ocurriendo con otros elementos domésticos.
La
lavandería Decor Total --dedicada a la
limpieza de cortinas, alfombras y muebles--
no recibe un gran número de llamadas
diarias (no pasan de las 10 a la semana)
pero el costo de cada pedido no baja de
S/.40. El servicio es de desmontaje, recojo
y devolución de cortinas y alfombras
lavadas al seco. "Con las alfombras
fijas y los sofás es fácil ir y hacer
lavado en el hogar pero ¿qué pasaba con
las amas de casa que no podían enrollar y
traer las alfombras sueltas, o descolgar las
cortinas?", señala Marco Alaiza,
gerente del local de Surquillo.
Además
del costo del lavado se incluye un 10% por
el servicio de delivery. La mayor inversión
fue la compra de una furgoneta, pues no
tienen operarios dedicados exclusivamente a
este servicio. "Hay un mercado grande
en La Molina pero no nos conviene ir hasta
allá. Será mejor abrir un local que recoja
los productos y, una vez por semana,
traerlos a Surquillo. Y regresarlos en un
solo viaje", añade.
En
el caso de Florerías Unidas, el delivery
cobra mayor sentido cuando se ofrece una
sorpresa y un detalle exclusivo. Su valor
agregado no solo será la puntualidad sino
la frescura con que llegan las flores a la
casa u oficina. "Tenemos 6 años en el
mercado y nacimos como una florería 100%
virtual, operando solo vía Internet y por
teléfono", dice Felipe Montes, gerente
de la florería.
Por
tratarse de un objeto delicado y perecible,
el sistema informático está interconectado
con la página web, de modo que el área de
despacho recibe el pedido en tiempo real.
Quizá esta sea la inversión más costosa
de todas para Florerías Unidas.
"Nuestra mayor preocupación es ordenar
bien las rutas y que las 100 entregas
diarias lleguen a tiempo", asevera.
Para ello, Florerías Unidas tiene alianzas
con varias empresas de taxis cuando sus tres
camionetas no se dan abasto en fechas
especiales.
No
existen muchos estudios sobre el delivery.
Quizá el único termómetro sea la calle,
donde los motociclistas y camionetas de envíos
son cada vez más comunes. Pero los
especialistas coinciden en que así como el
delivery hizo la diferencia hace 10 años,
hoy se necesita algo más que tocar una
puerta para ganarse usuarios, como los
premios o retribuciones. "Con las mypes
sería interesante explorar la posibilidad
de unirse y armar una central de pedidos,
con asociados en diferentes rubros",
opina Pereyra.
¿Se
imagina si, por ejemplo, los vendedores del
Mercado de Surquillo se unen para crear una
central telefónica y repartir pedidos a
amas de casa de Miraflores? Para hacer
negocio, a veces no es bueno estar solo. Y
para hacer delivery, las alianzas nos pueden
llevar mucho más lejos.
Fuente:
EL COMERCIO – Suplemento “Mi Negocio”
Fecha:
08 de julio 2007
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