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Parece
que su hijo Mauricio nació con una empresa
bajo el brazo. José Suárez y su esposa se
embarcaron en la aventura de ser padres y a
la vez en tener un negocio propio. ÁDEX y
el Banco de Crédito del Perú lo premiaron
recientemente como Pequeño Empresario del Año.
¿Cómo
se gestó la empresa?
Mi
esposa estaba embarazada, ambos trabajábamos
en una empresa importadora y porque se
acercaba una reducción de personal tomamos
unas vacaciones forzosas. Entonces tuvimos
la idea de hacer un negocio propio, por si
dejásemos el empleo, y le dimos varias
vueltas al asunto. Fuimos de la peluquería
a la cebichería, todo lo que te puedes
imaginar y no encontrábamos qué hacer.
Viajamos a Estados Unidos y viendo qué podíamos
comprar para nuestro bebe, nos dimos cuenta
de las maravillosa oferta de productos que
había. "¿Te parece que el negocio sea
de bebes?", le dije a mi esposa. Di en
el clavo, la emocionó la idea porque ella
iba a estar totalmente involucrada en el
asunto. Ese fue el punto de partida: nuestro
hijo marcó el camino para lo que luego sería
Mi Bebé.
¿Fue
difícil armar el proyecto del negocio?
Todo
inicio es complicado, buscar la locación
exacta, escoger el tamaño del local. Esto
lo inició mi esposa y yo obviamente la apoyé.
Iban tan bien las cosas en Mi Bebé, que al
año dejé aquella empresa de importaciones
en la que trabajaba, porque sabía que podía
hacer crecer mi propia empresa. Junté mis
ahorros, las liquidaciones del trabajo, préstamos
del banco y nos aventuramos a hacer las
primeras importaciones y ampliar la tienda.
Fue el inicio del despegue. Las
importaciones las hacía directamente de
representantes en EE.UU. y China.
¿Todo
el negocio depende de productos importados?
Gran
parte la importamos pero también compramos
a productores textiles nacionales. Compramos
aquí a representantes de marcas extranjeras
y contratamos todo el rubro de servicios
como decoración y mantenimiento.
¿Cuál
es la rotación de importaciones?
Importamos
cada dos meses y la idea es ir disminuyendo.
Cuando empezamos nuestras importaciones eran
mucho más espaciadas. En la medida en que
hemos crecido y dispuesto de más capital,
hemos acortado los tiempos y ahora
importamos cada dos meses. El valor es
variado, puede llegar a 50 mil dólares,
pero depende de los productos más
demandados.
Ustedes
han abierto una tienda cada año y medio ¿Tanto
ha crecido el mercado?
Cubrimos un espacio que no estaba
tomado y luego empresas mayoristas y tiendas
por departamento lo han visto como un rubro
interesante. Pero nosotros fuimos los que
pegamos primero, y allí estamos, defendiéndonos.
¿Cómo
afronta la competencia?
Incidiendo en que somos tiendas
especializadas, nosotros damos el plus de
asesorar en forma personal. Queremos
reflejar el cariño que tenemos por nuestros
hijos. Nuestro formato de tienda es pequeño,
coqueto y, sobre todo, diverso, que es lo
que al final buscan los padres. Tratamos de
darle en interiores y decoración una
personalidad.
¿En
el 2000 cuando comienza, era mucho más difícil
obtener un crédito para abrir un negocio?
Me
dijeron que era un loco. Nadie abría un
negocio, todos cerraban. Había muchos
letreros que decían "Se alquila"
y "Se vende". Estaba consciente de
que había una crisis, pero me dije que en
las crisis aparecen las oportunidades.
Siempre sigue naciendo gente a pesar de
todos los problemas. Vimos el vacío y
pensamos que en este segmento siempre habría
demanda. Y nos metimos con todas las ganas
del mundo.
¿No
fue un impulso alocado?
Todo
negocio está planeado, pero si le quitas la
idea de que realmente es un sueño no lo vas
a poder hacer progresar. Todo negocio debe
tener su pasión, pero bajo un proyecto bien
planificado.
¿Ahora
tiene la idea de establecer una franquicia?
A
corto plazo la idea es abrir un par de
tiendas más en Lima, mirar provincias con
locales propios o con ventas al por mayor,
ofrecer en franquicia la marca y negocios
complementarios al rubro.
¿Qué
tan fuerte es su marca?
Gracias a Dios es una marca de bastante
recordación y que pega. Siempre que yo lo
comento en reuniones me dicen "claro
que sí la conocemos".
¡Qué
bueno que cuando fue a registrarla no estaba
tomada! Le hubiera matado el negocio
Lo
que hicimos antes de abrir la primera tienda
fue registrar el nombre. Nos pareció
bonito, tenía mucho cariño implícito, le
dimos forma y colores siempre asociados con
la foto de nuestro hijo.
¿En
qué medida formar una empresa y hacerla
crecer es como criar un hijo?
Tiene
mucha relación. Criar a un hijo es algo de
suma responsabilidad, brindando amor y pasión
en lo que haces, no mides el esfuerzo para
darle lo mejor. Si lo haces así, a pesar de
la carga que involucra una empresa, resulta
todo más sencillo. Padre eres toda la vida.
Tienen
alguna estrategia de venta que involucre a
clínicas, centros maternos
Todavía no nos hemos ido más allá
en temas de márketing, porque esta era una
empresa familiar y ahora nos encontramos en
una etapa de reestructurar el tamaño del
negocio. Todo ha venido haciéndose despacio
y queremos que siga así. Que sea un
crecimiento sostenido, no queremos
alocarnos.
¿Por
qué estudió Ingeniería Industrial?
Estudié
con el propósito de producir algo que luego
yo mismo pudiera vender. El comercio estaba
muy metido en mí desde que era muy chico.
Solo o con ayuda de un amigo vendía sánguches
y refrescos en las construcciones. Así es
que en la época universitaria el espíritu
comercial ya lo tenía. Quería prepararme
para confeccionar algo propio.
¿Y
aún mantiene la idea de producir?
Ahora
que tenemos los contactos en el extranjero,
la idea no solo es importar sino también
venderles lo nuestro. Es así como queremos
implementar líneas de producción de
confecciones para bebes. Ya estamos
avanzando en eso.
¿Sus
padres motivaban su espíritu emprendedor?
Si
hay algo que debo agradecer a mi padre es
que me haya enseñado el valor del dinero.
Si necesitaba algo me lo tenía que ganar.
El dinero lo obtenía luego de cumplir una
tarea: pintar unas rejas, instalar un
enchufe, lavar las ventanas. No era una
propina.
¿Esto
lo aplica con sus hijos?
Mis
hijos están todavía pequeños, pero ya me
ayudan a lavar la camioneta, por ejemplo. En
vacaciones vienen a la oficina y acomodan
papeles (risas). En realidad son tareas
menores, pero yo los hago sentir que para mí
su ayuda es muy valiosa.
LA FICHA
Nombre: José Suárez
Zegarra
Profesión: Ingeniero
industrial
Cargo: Gerente general
Organización: Mi Bebé
tiene cinco tiendas distribuidas en
Miraflores (2), San Borja, Surco y San
Isidro. Ofrece listas de regalos a través
de Internet: www.mibebe.com.pe
Fuente:
EL COMERCIO – Suplemento “Mi
Negocio"
Fecha:
16 de diciembre 2007
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