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La
demanda de vehículos a gas natural y el
aumento de grifos de GNV han impulsado el
crecimiento de talleres de conversión. Pero
estos son solo el primer paso para seguir
creciendo.
El
negocio del gas era mucho más explosivo de
lo que pensaba, dice un empresario que desde
el 1985 fabrica varillas para soldadura.
Ahora, el ingeniero mecánico José Ruiz ha
encontrado un negocio que le permite crecer
sin límites. Tiene dos plantas que
mensualmente convierten 160 automóviles a
gas natural vehicular (GNV) y acaba de abrir
una tercera en San Luis.
No
obstante, el interés de Ruiz por este nuevo
rubro no provino de un chispazo.
"Durante el 2005 me informé sobre el
proyecto Gas de Camisea preocupado sobre cuál
era el sector en el que debía poner mi
esfuerzo", recuerda el gerente general
de Talleres Peruanos de Gas Natural. Encontró
que, además del bajo precio del gas, se
estaba difundiendo con mucha fuerza el
Cofigas, programa de Cofide para financiar
la conversión a gas natural a través del
sistema carga-paga. "No solo era un
producto barato, también iba a haber créditos
para todos", pensó. Y no se equivocó.
Hasta enero del 2008 se ha financiado más
de 19 mil conversiones.
De
hecho, para que aumenten las conversiones a
GNV, el Estado ha anunciado incentivos cada
vez más convincentes como la rebaja del
Impuesto Selectivo al Consumo para la compra
de automóviles nuevos (gasolineros o a gas
de hasta 1.600 cm3 ) y el llamado Bono
Chatarrero.
GAS
SEDUCTOR
Según
la Cámara Peruana del Gas Natural Vehicular
(CPGNV), un taxista que recorre entre 250 a
300 km diarios, en 5 meses paga su equipo a
gas y puede ahorrar al año hasta S/.12.000
con respecto a la gasolina.
Al
principio, el 90% de los clientes de José
Ruiz eran taxistas y su negocio caminaba
bien solo con la repartición de volantes y
la ayuda de 4 vendedores. Pero, claro, era
mayo del 2006 y había menos de 10 talleres
funcionando en Lima. Hoy, en cambio, existen
90 y la competencia ha hecho que Ruiz
contrate a personal femenino para llenar de
volantes zonas estratégicas. También
cuenta con 25 vendedores que "buscan a
los taxistas en sus asociaciones, en los
paraderos y hasta donde ellos toman
desayuno".
En
cambio, AGN Ingenieros, empresa que más
automóviles ha convertido hasta la fecha,
encontró una forma más sexy de jalar el
ojo de los taxistas: la venta de autos ya
convertidos a GNV. "Luego de pagar una
inicial de US$3.000, el cliente obtiene un
Nissan Sentra nuevo y convertido",
explica el gerente general Edgar Pucuhuayla.
El resto del financiamiento se cancela
durante 5 años con la modalidad de
carga-paga. Este año, Pucuhuayla ha
programado vender 600 vehículos con esta fórmula.
AMPLIAR
LA PLAZA
Por
otro lado, no solo de taxis vive el gas. De
acuerdo con Jorge Juárez, gerente general
de la CPGNV, ahora los taxis representan un
75% de los autos convertidos, y este
porcentaje tiende a bajar.
Esta
tendencia fue detectada casi desde el
comienzo de las conversiones. Por ejemplo,
la Caja Metropolitana, que creó el producto
Cajagás, pensado para financiar
exclusivamente a taxistas, tuvo que ampliar
su base para automóviles particulares
apenas 6 meses después. "Nuestra
estimación de colocación para el 2006 fue
de un millón de soles y terminamos
prestando S/.18 millones", comenta
Jorge Ángeles, encargado del control
operativo de crédito Cajagás.
De
este modo, los dueños de talleres ya están
buscando nuevas estrategias para atraer a
los conductores de autos particulares y de
otras empresas. Talleres Peruanos, por
ejemplo, está armando un programa de
incentivos para empresas que gasten en
transporte por delivery, cobranzas,
distribución de mercadería, visitas médicas,
etc.
TANQUE
LLENO
Pero
no todos los talleres comenzaron buscando
clientes. Industrias Richter, dueña de Taxi
Seguro, entró al negocio casi por obligación.
Desde la creación de Taxi Seguro en 1991,
sus automóviles habían pasado de ser
gasolineros a petroleros (cuando el petróleo
bajó) y a ser otra vez gasolineros.
Entonces, el 2004 apareció la alternativa
del gas natural y con ella, Irsagás, el
primer taller de conversión a GNV.
"Cuando
vi lo que podíamos ahorrar si usábamos
gas, me traje de Tacna 30 autos gasolineros,
compramos los equipos, nos capacitamos y los
transformamos para que funcionen a gasolina
y a gas", dice el gerente general
Enrique Richter.
Tal
era su visión, que hizo la conversión 6
meses antes de que comenzara a funcionar el
primer grifo de GNV. Y a mediados del 2006
ya había cambiado su flota de 150 autos a
este sistema.
Ahora,
entre sus 14 talleres (propios y afiliados)
realiza 500 conversiones al mes y planea
abrir dos talleres más en Callao y en
Surquillo. Además, Industrias Richter también
distribuye equipos de conversión y en julio
planea abrir una estación de GNV y con ella
"cerrar el círculo". Es decir, si
Taxi Seguro compra autos, ellos mismos lo
convierten, si estos necesitan
mantenimiento, ya tienen sus talleres y para
el combustible, ya tendrán su propio grifo.
Del
mismo modo, cuando AGN Ingenieros invirtió
US$15.000 en su primera planta de conversión,
no solo pensaba en hacer talleres. Por eso,
además de las 5 plantas --que esperan
convertir 6.000 vehículos para el 2008--,
Edgar Pucuhuayla comenzará a afiliar
talleres para suministrar equipos de
conversión.
Y
Talleres Peruanos quiere entrar al sistema
de gasoducto a distancia. Nada menos. Ya está
haciendo los trámites de autorización para
transportar el gas natural y abastecer a
grifos, empresas, instituciones, casas y
zonas a las que no llega el gasoducto.
"Más adelante queremos tener grifos y
seguir con un proceso natural del
crecimiento", dice José Ruiz
CALIDAD
Y CANTIDAD
Hay
mercado si consideramos que actualmente solo
el parque automotor de Lima tiene más de
120.000 vehículos gasolineros. Es más, la
CPGNV estima que para el 2010 habrá 100.000
vehículos que funcionen con GNV,
Para
captar dicho mercado, mientras unos talleres
ayudan a los clientes con los trámites de
financiamiento, otros les dan la garantía
para la revisión de sus autos. Sin embargo,
más allá de las estrategias para atraer a
más clientes, nuestros entrevistados
coinciden en que la mejor publicidad es
realizar una conversión de calidad, y para
ello, además buenos equipos de conversión,
se debe capacitar a la mano de obra. Si por
un lado, Talleres Peruanos de Gas Natural ha
establecido un mecanismo de puntajes para
premiar al técnico del mes, AGN Ingenieros
invierte en dar 4 horas de capacitación
semanales a sus técnicos y vendedores.
Enrique Richter, de Irsagás, asegura que
"hay para todos, pero los talleres que
quieran sobrevivir tendrán que dar un buen
servicio y garantía".
Ellos
también coinciden en que las reservas del
gas natural deberían estar aseguradas para
el consumo local por los próximos 30 a 40 años,
por lo menos.
Entre
abril o mayo comenzará a aplicarse el Bono
Chatarrero, el cual será otorgado a los
propietarios de autos petroleros (hasta
1.600 centímetros cúbicos y más de 10 años
de antigüedad), con la condición de que
adquieran un vehículo nuevo que sea
convertido a GNV.
Ahora
la mayoría de financieras, además del crédito
para la conversión, también financian el
costo de la reparación del automóvil que
será convertido.
Para
más información puede comunicarse con la
CPGNV al 611-7816.
Por
Vanessa Antúnez de la Vega
Fuente:
EL COMERCIO – Suplemento “Mi
Negocio"
Fecha:
24 de feberero 2008
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