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Empezar
es lo más difícil porque requiere una
voluntad y determinación indestructibles.
No obstante, ayuda tener una entidad
financiera apuntalando los esfuerzos por
salir adelante.
Elita
Cangalaya tenía una pequeña tienda de
abarrotes en Zárate donde, junto a su
esposo, vendía azúcar, gelatina y
mazamorras en sobre. Cuando las cosas
empezaron a mejorar, decidieron que era el
momento de crecer pero necesitaban
financiamiento. Primero obtuvieron un crédito
de S/1.500 para comprar más mercadería. En
agosto próximo, ocho años después, la señora
Elita terminará de cancelar dos créditos
de S/.40.000 cada uno, con los que adquirió
un nuevo local para su fábrica de gelatinas
y mazamorras "Dulcinita" en San
Juan de Lurigancho.
"Empezamos
pequeñitos con una tienda y hemos ido
creciendo poco a poco. Como ahora hay mucha
competencia hay que trabajar más y por eso
vamos a pedir otro crédito para equipar el
nuevo local", dice la señora
Cangalaya.
CRÉDITO
NUESTRO
A fines de
la década pasada aparecieron decenas de
instituciones que ofrecían financiamiento
para las pequeñas y microempresas. Tras la
crisis de 1998, aquellas se contrajeron (en
algunos casos hasta desaparecer) y
replegaron hacia Lima recortando la oferta
de financiamiento en provincias y sin haber
llegado a tocar siquiera las zonas rurales,
como explica el presidente de la Federación
de Cajas Municipales, R.P. Edmundo Hernández.
En aquel
entonces, a los bancos no les interesaba
acercarse a estos sectores. Como dice
Fernando Balbuena, gerente de márketing de
Mibanco "hace diez años los bancos les
daban a las mypes con la puerta en la cara
y, por eso, ahora el trabajo de acercarlas
al sistema financiero ha sido doble por el
temor que todavía le genera el sistema
financiero formal a este sector".
Pero las
cosas han cambiado. Narda Sotomayor, de la
Superintendencia de Banca, Seguros y AFP
(SBS), explica que actualmente casi todas
las entidades financieras ofrecen créditos
y productos para mypes.
"El
mercado está muy segmentado. De manera
general, los bancos se dirigen a la crema y
nata de entre las mypes (las que venden y
ganan más) y es aquí también donde se da
el mayor nivel de competencia. En realidad,
son las cajas y edpymes las que
verdaderamente expanden y profundizan más
el mercado, donde los bancos no pueden o no
quieren competir", explica Sotomayor.
No obstante,
Mibanco se defiende y dice que "en
zonas rurales, ofrecemos créditos de
S/.2.500 para individuos y de S/.4.500 para
grupos de 10 personas, casi siempre mujeres.
Ahí la mora es 0% y el empoderamiento que
le da a la población femenina generar sus
propios ingresos es espectacular", dice
Balbuena.
Según él,
ofrecen créditos que van desde los S/.300
soles hasta US$100.000 "porque crecemos
con nuestros clientes, los buscamos en su
propio negocio y los asesoramos para que le
saquen el máximo provecho a su crédito.
Estamos con ellos en cada etapa de su
crecimiento".
¿CUÁL
ES MEJOR?
El
presidente de la Federación de Cajas
Municipales sostiene que para una
microempresa es mejor acercarse a una caja
que a un banco porque "el servicio es
superpersonalizado, nuestras tasas activas
son muy competitivas y las pasivas son
imbatibles. Estamos identificados con el
segmento y nos quedamos con nuestros
clientes en las buenas y en las malas; no
como los bancos, que por su propio negocio
solo están con ellos en la medida en que
sean rentables". Hernández menciona
que las cajas tienen un objetivo social sin
fines de lucro: el 50% de las utilidades se
reinvierten y el 50% restante se utiliza con
fines sociales y en beneficio de la propia
comunidad, en donde están las mypes a las
que las cajas prestan. "Somos rentables
porque somos más eficientes". Las 12
cajas tienen menos empleados que el Banco
del Trabajo y Mibanco juntos (los bancos líderes
en créditos a este sector), según Hernández.
"El que las cajas no tengan una visión
rentista les permite atender a sectores no
atractivos para los bancos", dice.
De hecho,
las cifras de la SBS dicen que, en cuanto a
montos colocados, los bancos se reparten la
torta a la mitad con las microfinancieras,
pero en cuanto a número de clientes, estas
últimas concentran el 65% contra el 35% de
los bancos. En efecto, las microfinancieras
dan créditos más pequeños y a plazos más
cortos.
Jorge
Delgado, de la Fundación para las
Microfinanzas del BBVA, asegura que ellos
solos esperan llegar al millón de clientes
"a quienes nadie les está dando crédito
y es una pena porque esta es una verdadera
oportunidad de incluirlos".
Afirma que,
al ser esta fundación una empresa sin fines
de lucro, pueden ofrecer tasas por debajo de
las del sistema y aun así generar
utilidades que serán reinvertidas, justo
como las cajas. "Nadie está dando préstamos
menores, chiquitos, están sobreexponiendo a
los empresarios y una prueba de ello es que
está aumentando el monto promedio de los créditos",
explica.
El número
de deudores nuevos se ha triplicado en seis
años: en el 2001 eran 300.000 y al cierre
del 2007 alcanzaban los 960.000, es decir,
110.000 nuevas personas bancarizadas cada año.
El 51% de ellos tiene créditos por menos de
US$1.000 y el 35% por menos de US$500. Eso
quiere decir que no se ha crecido sobre las
deudas ya existentes y que, en efecto, el
mercado sí se ha profundizado.
El 73% de
los créditos que otorgan las cajas
municipales está en dólares pues, explica
Hernández, los ingresos de los dueños de
microempresas están denominados en moneda
nacional. El presidente de la Federación de
Cajas Municipales dijo que el 70% de los depósitos
proviene de Lima y el 80% de ellos son
redistribuidos en provincias. Por lo demás,
explica Sotomayor de la SBS, el renovado
dinamismo del sector ha atraído más
competidores, lo que ha repercutido en
beneficio de la mypes.
A diciembre
del 2002, las tasas para mypes rondaban, en
promedio, el 60% al año y a diciembre del
2007 no sobrepasaba el 45%. La competencia,
el incremento de la transparencia y el
aumento del volumen (economías de escala)
las han obligado a incrementar su
productividad y ajustar sus márgenes. Pero
Delgado cree que deben bajar todavía más.
Según la
SBS, la tasa promedio que los bancos ofrecen
a este sector está alrededor de 35%, la de
las cajas municipales alrededor de 44%, las
de las rurales 45% y 54% las de las edpymes.
Sin embargo, agrega, las tasas de los bancos
son nominales, eso quiere decir que no
incorporan en sus tasas ni los portes ni las
comisiones que cobran por desembolsar los créditos
o por otros conceptos, mientras que las
microfinancieras sí lo hacen. Por eso,
comparativamente, las tasas terminan pareciéndose
mucho.
Así que ya
lo sabe, la oferta está ahí y, dependiendo
del perfil de su empresa y de lo que busque
en una institución microfinanciera, escoja
la mejor tasa a un plazo que le convenga y
no se endeude por más de lo que puede
pagar. ¿Cómo calcularlo? Llame a alguna de
ellas que lo ayudarán. Y eso sí, revise la
página de la SBS en Internet, así se dará
una idea de las tasas en el mercado por tipo
de institución y después no podrá decir
que lo sorprendieron.
LAS
CLAVES:
- Lo
más importante que deben tener en
cuenta las mypes es la tasa
efectiva anual de los créditos a los
que aspira y no la nominal.
- La
mayoría de los bancos no incluye
los portes ni las comisiones en las
tasas de lista. Una vez incluidas, estas
se pueden elevar, incluso, hasta en un
7% adicional.
- Las
cajas municipales y rurales, en cambio,
sí incluyen estos costes
adicionales.
- Otro
aspecto importante es el monto de las
cuotas, pues, aseguran desde la
SBS, es una forma más de evaluar los
beneficios de un crédito sobre otro.
- Las
tasas para estos créditos no han sido
afectadas por el aumento de los
encajes bancarios por parte del Banco
Central de Reserva (BCR), pues los márgenes
entre las tasas pasivas y activas son
muy altos, según el presidente de la
Federación de Cajas Municipales.
Por
Luis Davelouis Lengua
Fuente:
EL COMERCIO – Suplemento “Mi
Negocio"
Fecha:
25 de mayo 2008
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